jueves, 26 de marzo de 2015

Nada de nada.

Nada de nada.
Por Elvira Luna Pineda*


Una de mis autoras predilectas en lecturas de construcción de entornos de paz es sin duda Jean Shinoda Bolen. En una de sus más grandes obras literarias, “Mensaje urgente a las mujeres”, se refiere al poder visible de las mujeres unidas y nos comparte varios relatos de mujeres que descubrieron que juntas podían cambiar el rumbo de las cosas. Uno de estos relatos es el siguiente: “En un poblado de Uganda, una mujer era asiduamente víctima de las terribles palizas de su marido. Al igual que muchas mujeres maltratadas, cada vez que sus compañeras expresaban su preocupación declaraba ser merecedora de los golpes; sólo cuando ellas le hicieron ver que, si su marido la mataba, sus hijos se quedarían sin madre, accedió a dejarse ayudar. La solución fue un silbato de plástico. La siguiente vez que su esposo empezó a golpearla, ella silbó, y las mujeres de las chozas circundantes, al oír el silbido, acudieron de inmediato a la choza. Cada una de ellas fue pidiendo al marido: {Pégame a mí, pégame a mí}. Al verse desafiado de esta manera, el hombre no golpeó a ninguna. Pronto todas las mujeres del poblado llevaban uno de aquellos pequeños silbatos de cinco centímetros, y ninguna de ellas volvió a ser golpeada. Esta idea del silbato fue pasando de un pueblo a otro, lo cual acabó con el maltrato a las esposas, y afianzó interiormente a las mujeres. El movimiento de los silbatos de cinco centímetros acabó dando lugar a una legislación que declaraba ilegales en Uganda los malos tratos dentro del matrimonio”.
En nuestro estado y particularmente en Mexicali existe una gran preocupación social por los sucesos violentos que han dado como resultado la desaparición de mujeres y su ulterior muerte, siendo encontrados sus cuerpos abandonados en parajes solitarios, canales e incluso enterrados a unos pasos de su casa familiar como el lamentable caso de la niña Janeth Lizbeth. Esta preocupación ha sido el factor del despertar ciudadano en el cual las mujeres al verse en riesgo ante la inacción de las autoridades han iniciado planes de prevención, tanto individuales como familiares para salir de casa y regresar en forma segura. No debe pasar inadvertido el surgimiento en redes sociales del “Apagón femenino”, invitación que  recibimos gran cantidad de mujeres mexicalenses con la finalidad de que las mujeres nos solidarizáramos con las víctimas de desaparición y feminicidio, y elimináramos nuestra foto de perfil para lograr que los hombres se preguntaran ¿dónde están las mujeres? Esta iniciativa ciudadana ha causado muchas reacciones, incluso está siendo una plataforma de propuestas en la cual mujeres madres de familia, estudiantes, profesionistas, obreras, mujeres pues; están compartiendo lo que se necesita ahí en la colonia, ahí en la parada del camión, ahí a la salida de las escuelas donde rondan carros desde los que desconocidos siguen y acosan a niñas y adolescentes. Esta y otras acciones e iniciativas ciudadanas que las mujeres están emprendiendo en Baja California no pueden ser desdeñadas, ni por la sociedad ni por las autoridades. Las mujeres estamos alzando un grito por la paz que no puede causar NADA DE NADA. Y, ¿qué significa nada de nada? “Dime cuánto pesa un copo de nieve, preguntó un gorrión a una paloma silvestre}. NADA DE NADA, fue la respuesta. En ese caso, he de contarte una historia, dijo el gorrión. {Me había sentado en la rama de un abeto, muy cerca del tronco, cuando empezó a nevar. Como no tenía nada mejor que hacer, me dediqué a contar los copos de nieve que iban cayendo sobre los brotes y agujas de aquella rama. Conté 3,741,952. Cuando el copo número 3,741,953 se posó sobre la rama -nada de nada, como dices- la rama se desgajó}. Tras contar esto, el gorrión se alejó volando. La paloma, que era desde los tiempos de Noé una autoridad en la materia, pensó en el cuento un rato y, finalmente, se dijo a sí misma: Quizá falte solamente la voz de una persona para que la paz venga al mundo". Referencia de Jean Shinoda Bolen.




El ABC de la alerta de género

El ABC de la alerta de género.

Por Elvira Luna Pineda*


La “alerta de violencia de género” ha sido desde su vigencia una herramienta jurídica que lejos de aprovecharse, ha sido cuestionada y satanizada por los gobiernos estatales de todos los partidos políticos a lo largo y ancho de este país. Gobiernos de todos colores se sienten exhibidos y amenazados ante esta “alerta” y en lugar de enterarse y saber de qué se trata y de los beneficios en materia de seguridad, justicia y respeto a derechos que les puede significar, lo primero que hacen es rechazarla y asumir una negación absoluta ante una problemática de violencia contra las mujeres que al menos en Baja California ya no puede ni contenerse ni mucho menos ocultarse. Analicemos a detalle. ¿Qué es la alerta de violencia de género? En primer lugar y de conformidad con el artículo 22 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV) es un mecanismo de coordinación de acciones entre los tres ámbitos de gobierno, con la finalidad de implementar medidas de emergencia para enfrentar y erradicar la violencia feminicida ejercida en un territorio determinado, ya sea por personas en lo individual o por la misma comunidad. Ante esto surge una duda inmediata, ¿Cuál es la finalidad de la alerta? La ley citada establece que la alerta de violencia de género contra las mujeres tendrá como objetivo fundamental garantizar la seguridad de las mismas, el cese de la violencia en su contra y eliminar las desigualdades producidas por una legislación que agravia sus derechos humanos. ¿Por qué se emite la “alerta de violencia de género”? La alerta se emite cuando se da alguno de los siguientes supuestos: I. Los delitos del orden común contra la vida, la libertad, la integridad y la seguridad de las mujeres, perturben la paz social en un territorio determinado y la sociedad así lo reclame; II. Exista un agravio comparado que impida el ejercicio pleno de los derechos humanos de las mujeres, y III. Los organismos de derechos humanos a nivel nacional o de las entidades federativas, los organismos de la sociedad civil y/o los organismos internacionales, así lo soliciten. Y aquí es donde nos detenemos, ya que este tercer supuesto en Baja California ya sucedió y en respuesta a la solicitud que hiciera la Red Iberoamericana Pro Derechos Humanos, A.C., la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM), emitió una convocatoria pública para conformar el grupo de trabajo ad hoc para Baja California, el cual deberá estudiar y analizar la situación que guarda nuestro estado respecto la violación a derechos humanos de las mujeres por violencia feminicida. Ahora veamos, ¿Quién integra el grupo de trabajo? En respuesta a la convocatoria pública, el grupo de trabajo ha quedado integrado por las siguientes académicas: María Graciela Freyermuth Enciso, Martha W. Torres Falcón, Marlene C. Solís Pérez y Silvia López Estrada; quienes de conformidad con el artículo 36 del Reglamento de la LGAMVLV, integrarán este grupo de trabajo en conjunto con una persona representante del Instituto Nacional de las Mujeres, quien coordinará el grupo; una persona representante de la CONAVIM; una persona representante de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y una persona representante del Mecanismo para el adelanto de las mujeres del estado. Pues bien, este grupo ad hoc en Baja California ha quedado integrado y se instalará la presente semana. ¿Qué sigue? Este grupo de trabajo, tiene 30 días naturales a partir de su instalación para realizar el estudio y análisis de la situación que guarda Baja California y rendir su informe, el cual deberá contener lo siguiente: A. El contexto de Violencia contra las Mujeres en Baja California; B. La metodología de análisis; C. El análisis científico de los hechos e interpretación de la información, y D. Las conclusiones que contendrán las propuestas de acciones preventivas, de seguridad y justicia para enfrentar y abatir la violencia feminicida y, en su caso, el agravio comparado. ¿Ante que instancia se rinde el informe? La coordinadora del grupo de trabajo remitirá el informe a la Secretaría de Gobernación a través de la CONAVIM para su análisis. ¿Qué hará la Segob con el informe? La Secretaría de Gobernación, a través de la CONAVIM, remitirá el informe del grupo de trabajo al gobernador de Baja California para su conocimiento. ¿Qué procede hacer al Gobernador una vez que reciba el informe? En caso de que el Gobernador considere aceptar las conclusiones contenidas en el informe del grupo de trabajo, tendrá un plazo de quince días hábiles contados a partir del día en que las recibió para informar a la Secretaría de Gobernación, a través de la CONAVIM, su aceptación. ¿Qué pasa si el gobernador no contesta o no acepta las recomendaciones? Transcurrido el plazo de quince días señalado en el párrafo anterior, sin que la CONAVIM reciba dicha aceptación, o en su caso, reciba la negativa del gobernador de Baja California, la Secretaría de Gobernación, por conducto de la CONAVIM, en términos del artículo 25 de la LGAMVLV, emitirá la declaratoria de alerta de violencia de género, en un plazo no mayor a cinco días naturales contados a partir del vencimiento de los quince días señalados con anterioridad.  ¿Cómo se garantizará que el gobierno de Baja California si cumpla con las recomendaciones que reciba? Si el Gobernador acepta las conclusiones que en su caso contenga el informe, la Secretaría de Gobernación, a través de la CONAVIM, solicitará al Titular del Poder Ejecutivo, en un plazo de seis meses siguientes a la aceptación, la información necesaria sobre las acciones que están llevando a cabo para implementar las propuestas contenidas en las conclusiones del informe del grupo de trabajo. Dicha información deberá remitirse dentro de los cinco días siguientes de haber recibido la solicitud. ¿Cuál es el procedimiento para verificar el cumplimiento de las recomendaciones? Una vez recibida la información a que se refiere el párrafo anterior, el grupo de trabajo emitirá un dictamen sobre la implementación de las propuestas contenidas en las conclusiones del informe, el cual se remitirá a la Secretaría de Gobernación para que a través de la CONAVIM, determine si Baja California implementó dichas propuestas. La CONAVIM, en coordinación con la Secretaría Ejecutiva a cargo del INMUJERES, notificará el dictamen del grupo de trabajo a que se refiere el párrafo anterior a la organización solicitante, es decir, a la Red Iberoamericana Pro Derechos Humanos, A.C. ¿Y si el gobierno de Baja California no cumple con las recomendaciones del grupo de trabajo? En caso de que el grupo de trabajo considere que no se implementaron las propuestas contenidas en las conclusiones del informe, la Secretaría de Gobernación, por conducto de la CONAVIM, en términos del artículo 25 de la Ley, emitirá la declaratoria de alerta de violencia de género, en un plazo no mayor a diez días naturales contados a partir de la fecha en que se reciba la notificación del dictamen. Tal vez resulte denso y muy técnico, sin embargo, consideré oportuno y obligado compartir con ustedes este procedimiento al cual nuestro Estado estará sujeto en los próximos días y meses. Aspirar a un verdadero Estado justo, seguro y democrático en donde las mujeres caminemos por las calles sin miedo y seguras de que nuestros derechos y dignidad serán respetados, bien vale la pena hacer un gran esfuerzo.


martes, 17 de marzo de 2015

Chistes de machos.

Chistes de machos.

Por Elvira Luna Pineda*


Es muy fácil hacerse el chistoso, dicen que en política el fin justifica los medios, sin embargo la experiencia reciente nos enseña que con hacerse el simpático no siempre se cumple el objetivo. Analicemos. Tan absurdo es decir que el gobernador Kiko Vega “quiso romper el hielo” en el evento donde expresó sus desafortunadas declaraciones regresando a las mujeres al lugar de donde históricamente tantas luchas ha costado para salir y tomar esos espacios que injustamente se nos han negado, como absurdo sería iniciar un evento del día del niño el 30 de abril haciendo “chistes y bromas” sobre maltrato infantil, expresando frases que aludieran a diferentes formas de castigar o violentar a niños y niñas en su día. Qué les parecería que el 3 de diciembre, día internacional para las personas con discapacidad, los eventos para su conmemoración iniciaran con bromas sobre la exclusión y marginación a la que estas personas han sido relegadas; que tal si ese día escucháramos “chistes” de la forma en la que se ha negado una educación igualitaria, seguridad social inclusiva, oportunidades equitativas, haciendo mofas de espacios laborales inexistentes o de poca paga. El 2 de diciembre ha sido declarado por la Organización de las Naciones Unidas como día internacional de la abolición de la esclavitud. Que tal iniciar con las actividades para recordar esa fecha escuchando “chistes” sobre la forma en la cual millones de personas en el mundo fueron cosificados y denigrados. Vendidas familias enteras, arrebatados de los brazos de sus madres niños y niñas ya que eran considerados cosas que podían ser vendidos e intercambiados a voluntad del amo, imaginen “chistes” sobre estas injusticias, e iniciar un evento en el que se recuerda este día con estas desafortunadas bromas. Vayamos a la patria. El 16 de septiembre celebramos nuestra independencia. Se imaginan ustedes que algún gobernante iniciara los eventos conmemorativos expresando “bromas” de la forma en la cual nuestros pueblos originarios fueron sometidos, asesinados, conquistados a fuerza de sangre y arrebatos de cultura y religión. Imaginen ustedes que esta lucha mediante la cual los héroes mexicanos nos dieron patria y libertad, sea desdeñada por algún gobernante y en vez de resaltar a nuestros héroes, heroínas y aquella lucha que costo miles de vidas,  nos cuentan en tono de “chiste para romper el hielo” las formas en las cuales sometieron los conquistadores al pueblo mexicano, justificando esto en que el gobernante que lo hace no sabe hablar bien y se le dificulta expresarse con claridad. El 20 de noviembre en México celebramos la Revolución Mexicana. Y de repente el evento conmemorativo inicia con “bromas y chistes” sobre la forma en la cual la clase obrera y población rural era explotada y su salario dependía de las famosas tiendas de raya en donde les pagaban en especie y mediante la cual quedaban endeudados de por vida ya que para asegurar la alimentación de sus familias requerían de mayores mercancías que aquellas que obtenían como pago por su trabajo. Abuso hacia esta clase trabajadora y campesinos utilizados como “chistes” para iniciar el evento con motivo de la Revolución Mexicana. ¿Qué les parecería? Así de irónico, así de absurdo, así de hiriente resulta que se quiera defender lo indefendible y de justificar lo injustificable ante las declaraciones misóginas del gobernador que ensalza con sus palabras formas patriarcales que han reproducido y perpetuado estereotipos de género que han derivado en desigualdad e injusticias afectando la dignidad y los derechos de las mujeres y las niñas. Por eso no queremos, no permitimos, no toleramos esos malos chistes de machos ni sus defensas infundadas. Y para la reflexión les comparto las interrogantes de Ayn Rand: ¿En qué se queda mi sabiduría si hasta los necios pueden mandarme? ¿En qué se queda mi libertad si todas las criaturas, incluso las más viles e impotentes son mis amos? ¿En qué se queda mi vida, si he de inclinarme, aceptar y obedecer? 


Chistes de machos. Nunca más!

http://www.oem.com.mx/lavozdelafrontera/notas/s3372.htm

Misoginia estatal

Misoginia estatal

Por Elvira Luna Pineda*

Décadas han pasado, desde que el “Estado Mexicano”, asumió los compromisos legales de prevenir la violencia y discriminación contra las mujeres. Desde entonces y con resultados más tangibles en los últimos años, se han instalado cantidad de sistemas y mecanismos nacionales y estatales para implementar todas aquellas medidas administrativas, legislativas y judiciales dirigidas a prevenir cualquier acto de violencia y discriminación y a sancionar a quienes los consumen. Pues bien, nos guste o no, coincidamos o no, en nuestro país cualquier autoridad, municipal, estatal y federal emanada de cualquier partido político está obligada -en materia de igualdad y no discriminación-, a respetar y aplicar los artículos 1 y 4 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que señalan textualmente que “El varón y la mujer son iguales ante la ley” y que “Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas”. También están obligadas estas autoridades a respetar y aplicar la Convención Americana de los Derechos Humanos, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer “Convención de Belém do Pará”, además de la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, y por si esto fuera poco, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Esta narración legislativa que comparto nos confirma que los problemas, la corrupción, la impunidad, la violencia, la discriminación y en general toda la problemática que vivimos no se acaba por decreto, ya que leyes hay en demasía, más sin embargo estas no se aplican y en infinidad de ocasiones estas leyes ni siquiera son conocidas por los funcionarios. Y así con este breviario del “deber ser” llegamos a las declaraciones incongruentes y ofensivas que espetó el gobernador del Estado Francisco Vega de Lamadrid el pasado 9 de marzo en un evento llamado “Macro Jornadas” en la colonia Obrera de Tijuana, en donde al referirse a las mujeres expresó textualmente lo siguiente: “Porque ustedes son lo mejor que nos ha pasado, están re buenas todas para cuidar niños, para atender la casa, para cuando llega uno y a ver mi'hijito las pantunflitas; no, no, ustedes de veras que son el pilar de la familia y ustedes perfectamente lo saben, muchas felicidades”. Desafortunado es escuchar esto del gobernador, algunos refieren –en su indefendible defensa- que Kiko Vega es festivo, que tiene dificultades para expresarse, y que incluso esto ha derivado en que algunos digan que cuando habla dice “kikadas”. No sé si esto sea verdad. Lo que si es cierto es lo que vi en el video que circula por redes sociales y en el que textualmente se refiere a las mujeres en tono de burla. De alguna manera el gobernador Kiko Vega tiene que entender que sus “kikadas” tienen un límite y ese límite se llama “dignidad humana”, ese principio constitucionales que tanto pregonan en el discurso pero que en los hechos ha quedado demostrado es un motivo más de violencia social e institucional y discriminación contra las mujeres de Baja California.
Las expresiones misóginas y ofensivas del gobernador van más allá de lo que vimos. ¿Cómo esperar que en forma oficiosa la Procuraduría estatal active la alerta amber ante desapariciones de niñas y mujeres? Si el mismo jefe denosta a las mujeres, no podemos esperar que sus subalternos adviertan riesgos ante la desaparición de niñas que después aparecen muertas. ¿Cómo exigir que un sistema de salud respete los presupuestos asignados a la atención médica de mujeres con cáncer? Si es el mismo gobernador es quien no respeta la dignidad de las mujeres bajacalifornianas. ¿Cómo esperar que el feminicidio sea entendido como el delito que es? Si un gobernador en un evento público con motivo del día internacional de la mujer, se burla en su cara de las mujeres ante el beneplácito y aplauso de sus séquitos oficiales. No señor gobernador, que sirvan estás sencillas líneas para expresarle nuestro desacuerdo ante sus dichos. Que sirvan estas palabras para hacerle entender que en Baja California hay tolerancia cero hacia la violencia y discriminación contra las mujeres, aun de aquella que se origine y provenga de las instituciones, aun de la que irradien funcionarios y funcionarias sin capacidad ni sensibilidad. Las mujeres de Baja California estamos decididas a no tolerar más violencia ni discriminación, y si el gobierno sigue sin cumplir con su deber de implementar las medidas administrativas, judiciales y legislativas necesarias, de activar las alertas, de impulsar la utilización de protocolos legales y científicos, sin cumplir con su obligación legal en favor de los derechos humanos y de la justicia, nosotras las mujeres, las que si nos respetamos y quienes si queremos a esta tierra generosa llamada Baja California, lo haremos con usted, sin usted o a pesar de usted señor gobernador. Y así como lo hizo Ayn Rand, también me planteo las siguientes interrogantes, mismas que les comparto para la reflexión: ¿En qué se queda mi sabiduría si hasta los necios pueden mandarme? ¿En qué se queda mi libertad si todas las criaturas, incluso las más viles e impotentes son mis amos? ¿En qué se queda mi vida, si he de inclinarme, aceptar y obedecer?


Día de la Mujer y simulación

Día de la Mujer y simulación

Por Elvira Luna Pineda*

Cada año, de acuerdo al avance en el ejercicio de los derechos de las mujeres y al balance global respecto el cumplimiento de los compromisos que los países han adquirido en materia de igualdad, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) difunde un lema para enmarcar la conmemoración del día internacional de la mujer. En este 2015 el lema es “Empoderando a las Mujeres, Empoderando a la Humanidad: ¡Imagínalo! Este lema de acuerdo con la ONU, recrea un mundo en el que cada mujer y cada niña puede escoger sus decisiones, tales como participar en la política, educarse, obtener ingresos y vivir en sociedades libres de violencia y discriminación. En este año además destaca la Declaración de Pekín, “un plan histórico firmado por 189 gobiernos hace veinte años para materializar los derechos de las mujeres. Si bien los logros han sido muchos desde entonces, las brechas que persisten son muchas y profundas”. El día internacional de la mujer surgió de las actividades de los movimientos obreros durante el siglo XX en América del Norte y Europa. Desde entonces, ha adquirido una dimensión global.  La historia más difundida sobre el origen de esta conmemoración se refiere a los lamentables hechos de 1908 en el que murieron calcinadas más de 100 mujeres trabajadores de la fábrica textil Cotton de Nueva York, en un incendio provocado por los dueños de la fábrica, en donde las mujeres reclamaban mejores salarios por las extenuantes jornadas laborales y las condiciones infrahumanas en las que trabajaban. Como respuesta obtuvieron la represión de su manifestación y el lugar en el que se encontraban fue incendiado y murieron. Huelgas y marchas por la igualdad de los derechos laborales de las  mujeres han precedido el día internacional de la mujer. Se habla incluso de una huelga en la que las valientes obreras marcharon al grito de “pan y rosas”. “Pan” por su derecho a tener un salario que cubriera sus necesidades básicas y “Rosas” por el reclamo de condiciones de igualdad libres de violencia laboral. Es con este antecedente por lo que el día internacional de la mujer inicialmente era para conmemorar y reconocer a la mujer trabajadora, sin embargo, en forma gradual esta conmemoración ha incluido la lucha de las mujeres por la integralidad de sus derechos, y es así como llegamos a la actualidad. Esta actualidad en la cual es fácil olvidar y confundir que el 8 de marzo no se trata de una fiesta, no se trata de frivolizar la fecha ni emular esta conmemoración como si se tratara de un baby shower o una despedida de soltera, sino de una real conmemoración que invita en forma obligada a reflexionar acerca de los avances logrados, incidir en los temas y asignaturas pendientes y celebrar -por supuesto- la valentía y la determinación de mujeres de a pie que aun con todas las actuales y reales resistencias, juegan un papel clave en la historia de sus comunidades.

Este día debe conmemorarse y no permitir que el estado con la justificación del “festín” para las mujeres, distraiga su obligación de rendirnos cuentas. Los gobiernos han optado por celebrar, por festejar y por decirnos que a las mujeres nos “quieren” porque somos el “alma” y el “corazón”; esto les permite invisibilizar la desigualdad y marginación social en la que un gran número de mujeres viven. Preferir el festín permite a los gobiernos ocultar la realidad del statu quo en el camino hacia la igualdad de derechos. Institucionalizar el festín permite a los gobiernos evadir su responsabilidad para que en un ejercicio de transparencia y rendición de cuentas, reconozcan lo que se ha hecho, lo que no, y lo amplio aun de la brecha de desigualdad de género en todos los ámbitos del desarrollo social, económico y político. Parece que preferir la fiesta y arrinconar la conmemoración les permite a los gobiernos olvidar el grito de “pan y rosas” e imponer el “pan y el circo”. Es por eso que debemos incidir en la exigencia para que los gobiernos asuman la responsabilidad que les corresponde para  colocar la agenda por la igualdad en un lugar prioritario e inaplazable en las políticas de estado. “Instamos a los países a dar el paso por la igualdad de género” dijo en su mensaje en ocasión del Día Internacional de la Mujer 2015, la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres Phumzile Mlambo-Ngcuka, aseverando que la paridad de género debe lograrse antes de 2030, a fin de evitar el lento ritmo de progreso que condena a las niñas y los niños que nacen hoy a esperar 80 años antes de ver un mundo con igualdad. Un “Planeta 50-50” antes del 2030, esto se puede lograr si los gobiernos toman con seriedad el tema de la igualdad de género. Como lo he hecho en incontables ocasiones, aprovecho mi voz y aprovecho mis letras para reconocer a todas las mujeres comunes y corrientes que cada día son un verdadero ejemplo de entereza, valor y lucha. A la mujer indígena, a quien un pueblo que en ella tiene su origen, le llama despectivamente “india” o “María”; a la que va a la cárcel por robar leche para calmar el hambre de su hijo; a la que injustamente esta presa y condenada sin saber porque; a la que fue expulsada de su comunidad por falta de oportunidades y le llaman “migrante” y es extraña en su propio país. Mi reconocimiento para la mujer que en el abismo de la adicción una sociedad inquisitiva le llama “drogadicta”; a la mujer que es víctima de trata y una sociedad cruel y con duplicidad de moral le llama “puta”; a la mujer que desde niña es condenada a vivir y crecer en una casa hogar y una sociedad injusta la estigmatiza como “huérfana”. Mi reconocimiento desde estas letras para la mujer que es padre y madre y no claudica; para la que cose y plancha ajeno; para la que hace comida, pasteles o cualquier cosa para vender y poder vestir y alimentar a sus hijos; a la que ejerce el comercio ambulante y tiene que pagar “piso” a inspectores municipales, líderes gremiales y demás “autoridades”;  a la mujer que en la empresa, gobierno o sindicato le piden cuota física para promoverla, y a toda aquella que al no acceder a las imposiciones masculinas es despedida; a la obrera, la jornalera o la campesina que “goza” de un salario desigual; a la maestra que cada día educa a una nación y le escatiman su esfuerzo; a la profesionista que es condenada y excluida por pensar, crear y ser agente de cambio. Mi reconocimiento a la mujer que pare en la banqueta de un hospital ante un sistema de salud insensible y obtuso; a esa adulta mayor que la seguridad social no le alcanza más que para ser empaquetadora en un supermercado y pasar toda su jornada de pie aun sus más de 70 y tantos de edad; a la mujer que ni el cáncer, ni la injusticia, ni la discapacidad, ni la pobreza, ni la exclusión social le impiden seguir siendo una mujer entera, esa que nunca recibirá una gran placa o premio algún 8 de marzo, pero que lo merece más que ninguna otra…Y para la reflexión en conmemoración del día internacional de la mujer, ese día de “pan y rosas”, la frase de Nasreen Amina: “Yo vive a este mundo para ser libre y no esclava. Vine para vivir, no para figurar como una mera existencia. Vivo para ser persona y no objeto. Con mis pies aparto toda etiqueta con la cual se pretende controlarme.  Me tomo la atribución de cuestionar las verdades asumidas y de hacer profano lo que por siglos se ha tenido como sagrado”.


lunes, 2 de marzo de 2015

Alerta de violencia de género

Por Elvira Luna Pineda

Ex Diputada integrante de la XVIII Legislatura estatal



La “Alerta de violencia de género” fue incluida por primera vez en la legislación mexicana en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, publicada en el Diario Oficial de la Federación el uno de febrero de 2007. Esta ley por sí sola vino a revolucionar el tema e incluir en forma categórica –aun con muchas resistencias- en las discusiones oficiales los derechos humanos de las mujeres. Grandes temas considerados tabúes hasta entonces, fueron visibilizados en la ley. La violencia institucional por ejemplo, problema del cual se hablaba y argumentaba desde hacía años con la correspondiente negativa gubernamental, se incluyó en esta ley como uno de los ámbitos de materialización de la violencia contras las mujeres, por lo cual, ya no era una ocurrencia de un grupo de mujeres, académicas y asociaciones, sino una realidad reconocida y conceptualizada en forma legal. Otros temas fueron abordados desde perspectivas meramente conceptuales, sin dientes para su aplicación y sanción. Uno de ellos fue el feminicidio, no conceptualizado como tal sino como violencia feminicida. Sin embargo es dable reconocer que a partir de este concepto incluido en la ley se inició con un proceso legislativo en todo el país que ha derivado en la tipificación del delito de feminicidio con todas sus repercusiones, tanto legales, punitivas, como socio-antropológicas. Hablar de violencia feminicida y del delito de feminicidio lleva en forma aparejada a  plantear sobre la mesa la “Alerta de violencia de género”. ¿De qué se trata esta alerta? ¿Qué significa y cuál es su alcance? Analicemos. De conformidad con la ley, la “Alerta de violencia de género” es el conjunto de acciones gubernamentales de emergencia para enfrentar y erradicar la violencia feminicida en un territorio determinado, ya sea ejercida por individuos o por la propia comunidad. El objetivo fundamental de la “alerta” es garantizar la seguridad de las mismas, el cese de la violencia en su contra y eliminar las desigualdades producidas por una legislación que agravia sus derechos humanos. Esta alerta debe ser emitida a través de una declaratoria que emite el gobierno federal a través de la Secretaría de Gobernación, misma que en su caso deberá notificar al Poder Ejecutivo de la entidad federativa de que se trate. Uno de los supuestos para iniciar con los trabajos preparatorios de la emisión de la declaratoria de la alerta es la solicitud que realice un organismo de la sociedad civil, y bueno, esto ya ha sucedido en Baja California. Es por lo cual, en respuesta a la solicitud que hiciera la Red Iberoamericana Pro Derechos Humanos, A.C., la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, ha emitido una convocatoria pública para conformar el grupo de trabajo ad hoc para Baja California, el cual deberá estudiar y analizar la situación que guarda nuestro estado respecto la violación a derechos humanos de las mujeres por violencia feminicida. Así que mucho hay que hacer. En otros estados de la República en los cuales se ha planteado la necesidad de esta “alerta” se ha caído en provocaciones político-partidista, en los cuales se ha observado que cuando el gobierno de que se trata es emanado de un partido político, la oposición impulsa la “alerta” más que por un interés legítimo de los derechos de las mujeres, lo hacen por la perversidad de llevar agua a su molino politizando y confundiendo el tema. Así que sobre aviso no hay engaños, se exige tanto del gobierno estatal que estará en la lupa en los próximos meses, como de los entes y organizaciones participantes, para que su único interés sea el contribuir en mejores y mayores estándares de respeto a los derechos humanos de las mujeres y no la partidización de la vida e integridad de las víctimas. Mientras nos leemos la semana entrante, les invito a reflexionar las palabras de Ayn Rand: “En qué se queda mi sabiduría si hasta los necios pueden mandarme? ¿En qué se queda mi libertad, si todas las criaturas, incluso las más viles e impotentes son mis amos? ¿En qué se queda mi vida, si he de inclinarme, aceptar y obedecer?